Existe una curiosidad que resulta muy interesante alrededor de la historia del descubrimiento del acero inoxidable. Harry Brearley, creador del metal, creyó haber descubierto una joya en el proceso de creación. Todo comenzó cuando se acercaba el estallido de la I Guerra Mundial, Harry Brearley estaba intentando buscar mejoras en los cañones de los fusibles; para ello comenzó a investigar con materiales que fuesen más eficientes.

Brearley iba aplicando el método de ensayo y error, echando elementos aleatoriamente a la mezcla de del acero. Probó con varios materiales: níquel, aluminio, etc…pero la investigación no parecía prosperar: la dureza del acero no era suficientemente resistente. Un día fue a trabajar y mientras atravesaba el laboratorio para acudir a su puesto de trabajo, distinguió algo que brillaba entre un montón de pruebas oxidadas; lo primero en lo que pensó fue en que había creado un nuevo tipo de joya; y aunque el acero inoxidable no se encuentra entre estas, ha sido un descubrimiento de gran valor para muchos sectores.

Aleación del Acero Inoxidable

El acero es hierro con una proporción de carbono, generalmente contiene manganeso y tambien se le añaden otros elementos como silicio, niquel, cromo, wolfamio, vanadio y molibdeno con objeto de obtener aceros especiales. los aceros dulces contiene poco carbono (hasta 0,2%) y son ductiles. Al aumentar la proporción de carbono, el acero se endurece y adquiere más tenacidad. Los aceros medios, usados para las construcciones contienen de un 0,2 a un 0.6% de carbono.